Revelan red de empresas "fantasma" en el origen del periódico Regeneración.
24 marzo, 2026 | 1:33 p. m.Una investigación de Mexicanos contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI) reveló que en 2016, Morena en Tabasco contrató a la empresa Benefak S.A. de C.V. para la impresión del periódico Regeneración, proyecto entonces coordinado por Jesús Ramírez Cuevas.
CDMX. 24 MARZO 2026
Lo que nació como el estandarte ideológico de Morena, el periódico Regeneración, enfrenta hoy un cuestionamiento que sacude los cimientos éticos de su fundación. Una investigación de Mexicanos contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI) ha puesto nombre y apellido a una presunta red de simulación financiera que involucra directamente a Jesús Ramírez Cuevas, quien fuera la voz oficial de la presidencia en el sexenio pasado.
El hilo negro de esta trama se remonta a 2016. Mientras Morena consolidaba su estructura en Tabasco, la dirigencia estatal echó mano de una proveedora que hoy es señalada como una pieza de "cascarón": Benefak S.A. de C.V. A pesar de que Ramírez Cuevas se presentaba como el cerebro editorial y operativo del rotativo, los pagos por la impresión de millones de ejemplares no fluyeron hacia talleres gráficos reconocidos, sino hacia una empresa que el SAT catalogaría poco después como una EFOS (Empresa que Factura Operaciones Simuladas).
Los hallazgos de MCCI desnudaron una realidad incómoda, la cual lleva a empresa Fantasma: Benefak, que no contaba con prensas, personal ni infraestructura para imprimir un periódico de circulación nacional. Era, en términos fiscales, una fachada. Asimismo, como responsable de la estrategia de comunicación del partido en aquel entonces, el exvocero queda en el centro de la controversia por avalar o gestionar servicios a través de una entidad que desviaba recursos mediante facturación falsa. También se documentaron transferencias superiores al millón de pesos que, bajo el concepto de "servicios de impresión", terminaron en cuentas de una red que simulaba operaciones comerciales.
A diez años de aquellos contratos, el escándalo resurge no solo como una mancha en el historial de Ramírez Cuevas, sino como una interrogante sobre la pureza financiera con la que se construyó el movimiento que llevó a Morena al poder. Mientras la oposición exige que la FGR retome el caso por peculado y uso de recursos de procedencia ilícita, el silencio de los involucrados alimenta una narrativa de opacidad que el oficialismo difícilmente podrá ignorar en este ciclo político.