Moscú prevé rebasar los envíos de diésel previstos por la Casa Blanca tras acuerdo energético.

13 octubre, 2026 | 10:29 a. m.

El gobierno ruso afirmó que sus exportaciones mensuales de diésel podrían alcanzar entre 3 y 3.5 millones de toneladas para fin de año, superando los volúmenes previstos por Donald Trump en el reciente acuerdo energético. La inyección de combustible ya provocó una caída de hasta 6 % en los precios internacionales, aunque el relajamiento de sanciones impuestas a Moscú sigue generando duras críticas por parte de Ucrania y legisladores en Washington.

MOSCÚ; 13 de octubre.-

 

La Federación de Rusia sostuvo que sus volúmenes de exportación de diésel podrían sobrepasar holgadamente las cifras que proyectó el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, como resultado de las recientes conversaciones bilaterales destinadas a estabilizar el suministro de combustibles en los mercados internacionales.

 

A través del viceprimer ministro Alexander Novak, la administración rusa subrayó que la solidez de sus plantas de refinación permitirá colocar en el mercado global entre 3 y 3.5 millones de toneladas mensuales de diésel hacia el cierre del ejercicio. Este volumen supera significativamente la cuota inicial contemplada en el acuerdo con Washington, la cual preveía una inyección inmediata superior a las 300 mil toneladas y compromisos posteriores de hasta un millón de toneladas.

 

El anuncio de este flujo masivo de refinados ya comenzó a surtir efecto en las cotizaciones internacionales, provocando una contracción del 5% al 6% en los costos del diésel. Este alivio en los precios busca aminorar las tensiones inflacionarias que impactan de manera directa a las cadenas de distribución, el transporte logístico y el sector agropecuario global.

 

Sin embargo, el viraje pragmático de Washington al flexibilizar los bloqueos sobre los hidrocarburos rusos mantiene un candente choque político. Sectores del Congreso estadounidense y voceros del gobierno de Ucrania advierten que permitir la salida del combustible ruso proporciona un respiro financiero indispensable a las arcas de Moscú en un momento crítico del escenario internacional.