Premio Nobel de la Paz 2026: La jurista sudafricana Navi Pillay es distinguida por su lucha global contra la impunidad.

9 octubre, 2026 | 11:51 a. m.

La jurista sudafricana y ex Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Navanethem "Navi" Pillay, fue galardonada con el Premio Nobel de la Paz 2026 por su histórica trayectoria contra la impunidad en crímenes de lesa humanidad. Pillay, pionera abogada anti-apartheid y expresidenta del Tribunal Penal Internacional para Ruanda —donde sentó el precedente de clasificar la violencia sexual como acto de genocidio—, dedicó el reconocimiento "a los sobrevivientes del crimen internacional".

OSLO / CIUDAD DE MÉXICO; 9 de octubre.- 

 

En un reconocimiento a toda una vida dedicada a la persecución de los crímenes de lesa humanidad y la defensa de las libertades fundamentales, el Comité Noruego del Nobel otorgó el Premio Nobel de la Paz 2026 a la afamada abogada y ex Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Navanethem "Navi" Pillay.

 

Tras hacerse público el fallo desde la capital noruega, la jurista sudafricana de 86 años dedicó de forma emotiva el galardón "a los sobrevivientes del crimen internacional", reafirmando que la justicia global debe centrarse en visibilizar y reparar la memoria de quienes han padecido las peores atrocidades cometidas por estados o grupos armados.
 

Pillay forjó un camino histórico desde los años más oscuros del apartheid en Sudáfrica, al convertirse en la primera mujer no blanca en ejercer la abogacía en la provincia de Natal y asumir la defensa de perseguidos políticos. Décadas más tarde, su impacto resopló en la arena internacional al presidir el Tribunal Penal Internacional para Ruanda, donde lideró la histórica sentencia que reconoció la violencia sexual como un mecanismo bélico constitutivo de genocidio.

 

Posteriormente, como jueza de la Corte Penal Internacional y titular de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH) entre 2008 y 2014, Pillay mantuvo una postura firme y crítica frente a los abusos de poder globales. La entrega de este galardón revalida la urgencia de fortalecer el derecho internacional humanitario y la rendición de cuentas en un escenario geopolítico convulso.