Falla el protocolo de inyección letal en Tennessee: sobreviviente Christa Pike tras recibir doble dosis.
2 octubre, 2026 | 11:56 a. m.Un hecho sin precedentes paralizó la pena capital en Tennessee luego de que Christa Gail Pike, de 50 años, sobreviviera a dos dosis de inyección letal administradas el pasado 30 de septiembre en el penal de Riverbend. Condenada a muerte en 1996 por el tortuoso homicidio de su compañera Colleen Slemmer en Knoxville, la reclusa permaneció consciente tras la aplicación del fármaco, obligando a las autoridades a trasladarla a un hospital y suspender indefinidamente las ejecuciones en el estado para investigar fallas en el protocolo.
NASHVILLE, TENN. 2 de octubre.-
Un fallo inédito en la ejecución de Christa Gail Pike paralizó la aplicación de la pena de muerte en Tennessee. Tras haberle sido administradas dos cargas del sedante pentobarbital durante la noche del 30 de septiembre, la reclusa de 50 años permaneció con vida y en estado consciente en la prisión de máxima seguridad de Riverbend. Ante la falla en los fármacos y la presentación de un recurso legal por violación a la norma constitucional contra tratos crueles, las autoridades estatales suspendieron de inmediato el procedimiento para trasladarla a un centro hospitalario bajo resguardo de emergencia.
Un crimen marcado por el ensañamiento en 1995
Pike ingresó al corredor de la muerte tras ser sentenciada en 1996, convirtiéndose a los 20 años en la mujer más joven condenada a la pena capital en la historia moderna de Estados Unidos. El homicidio ocurrió un año antes en Knoxville, cuando Pike, en complicidad con su pareja y una compañera, citó con engaños a Colleen Slemmer, de 19 años, en una zona deshabitada. La agresión física se prolongó por más de media hora mediante ataques con armas punzocortantes y golpes de piedra; la fiscalía documentó además que los agresores infligieron mutilaciones y marcas rituales en la víctima previo a causarle la muerte.
Freno legal y revisión del sistema penitenciario
El fallido procedimiento reabrió las controversias sobre los métodos de ejecución en el estado, así como el historial de vulnerabilidad psiquiátrica de la condenada, quien cuenta con antecedentes documentados de trastornos de salud mental y abusos graves en la infancia. Con la orden del ejecutivo estatal para congelar temporalmente las órdenes de ejecución, la justicia y el Departamento de Correccionales iniciaron una investigación pericial para esclarecer la calidad de los compuestos químicos empleados y el desempeño del personal médico.