Jaque a las finanzas públicas: Moody’s recorta la nota de México y enciende alarmas por Pemex y el déficit.

21 mayo, 2026 | 12:00 p. m.

La agencia Moody’s Ratings recortó la calificación crediticia de México de $Baa2$ a $Baa3$, dejando al país a un solo peldaño de perder el grado de inversión y caer en la categoría de "bonos basura".

CIUDAD DE MÉXICO.  21 MAYO 2026

 

Las alertas financieras se han encendido al máximo en el país. En un ajuste que sacudió a los mercados internacionales, la agencia calificadora Moody’s Ratings rebajó la calificación crediticia de la deuda soberana de México de $Baa2$ a $Baa3$. Con este movimiento, la economía mexicana queda situada en el último peldaño de confianza, de cara a perder el codiciado "grado de inversión" y descender al terreno de los bonos especulativos o "basura".

 

A pesar del recorte en la nota, la firma modificó la perspectiva de "negativa" a "estable", lo que anticipa un periodo de tregua sin más rebajas inmediatas, pero confirma que el margen de maniobra fiscal del Gobierno Federal es sumamente limitado.

 

De acuerdo con el reporte técnico de Moody's, la degradación es el resultado directo de un "debilitamiento estructural y sostenido de la fortaleza fiscal" del país.

 

Los analistas de la institución identificaron tres factores críticos que erosionaron la confianza. El primero, con respecto al presupuesto nacional, este padece de severas ataduras debido a compromisos ineludibles que absorben la mayor parte de los ingresos públicos. Asimismo,  a pesar de las promesas de la Secretaría de Hacienda por mitigar el desbalance, el déficit fiscal se ha resistido a bajar, manteniéndose en niveles preocupantes cercanos al 5% del Producto Interno Bruto (PIB). Por otro lado,  los cuantiosos recursos públicos destinados a mantener a flote a Petróleos Mexicanos (Pemex) continúan devorando los ahorros del Estado, debilitando la resiliencia financiera del gobierno.

 

Los focos rojos también alcanzan a las proyecciones de la actividad económica nacional. Moody’s aplicó un severo tijeretazo a sus estimaciones de crecimiento para el país, advirtiendo un panorama de estancamiento para los próximos años:

Para 2026: Se anticipa una notable desaceleración, proyectando una expansión general de la economía por debajo del 1%.

Para 2027: Se estima una modesta recuperación que apenas alcanzaría el 1.3%.

 

La calificadora atribuyó este freno a debilidades persistentes que merman la competitividad de México, tales como la delincuencia organizada, la persistente informalidad laboral, la escasez de infraestructura hídrica y eléctrica, y el ambiente de incertidumbre de cara a la próxima revisión del T-MEC.

 

Tras este ajuste, México se alinea en la delgada línea que separa a las economías estables de los mercados de alto riesgo para los inversionistas. Dos de las tres principales firmas evaluadoras del mundo ya ubican al país en el nivel mínimo aceptable:

CalificadoraNota ActualPosición frente al Grado de Inversión
Moody’s$Baa3$ (Perspectiva Estable)A un peldaño de perderlo
Fitch Ratings$BBB-$ (Perspectiva Estable)A un peldaño de perderlo
S&P Global$BBB$ (Perspectiva Negativa)A dos peldaños de perderlo

La advertencia de los mercados: Especialistas del sector privado coinciden en que perder el grado de inversión desataría una fuga masiva de capitales del país. Esto arrastraría al peso mexicano a una fuerte depreciación y encarecería drásticamente el costo del financiamiento tanto para el gobierno como para las empresas privadas.

 

Esta degradación se suma al ajuste de perspectiva realizado la semana pasada por S&P Global, lo que redobla la presión sobre la Secretaría de Hacienda. El margen para convencer a los mercados se agota, obligando a las autoridades a demostrar que la disciplina fiscal y la recaudación tributaria serán suficientes para esquivar el fantasma del grado especulativo en la segunda mitad del año.