EE. UU. procesa a Raúl Castro por el derribo de las avionetas de "Hermanos al Rescate" en 1996.

20 mayo, 2026 | 4:47 p. m.

El Departamento de Justicia de EE. UU. presentó una acusación formal contra el expresidente cubano Raúl Castro (94 años) y cinco altos mandos militares por su presunta responsabilidad en el derribo de dos avionetas civiles en 1996, un ataque ejecutado por cazas cubanos en el que murieron cuatro opositores al régimen.

MIAMI. 20 MAYO 2026 

 

En un giro histórico que sacude los cimientos de la geopolítica caribeña, el Departamento de Justicia de los Estados Unidos ha anunciado este miércoles 20 de mayo de 2026 la imputación formal del expresidente cubano Raúl Castro. Se le acusa de ser el autor intelectual detrás del derribo de dos aeronaves civiles en el Estrecho de Florida hace tres décadas, un incidente que costó la vida a cuatro personas.

 

El anuncio, realizado de manera estratégica desde la Torre de la Libertad en Miami por el fiscal general interino, Todd Blanche, coincide significativamente con la conmemoración del Día de la Independencia de Cuba.

 

El expediente federal, emitido por un gran jurado de Florida, imputa a Castro (de 94 años) y a otros cinco altos mandos militares de la isla por cargos graves que incluyen conspiración para asesinar a ciudadanos estadounidenses, cuatro cargos de homicidio en primer grado y la destrucción de aeronaves comerciales.

 

Los hechos se remontan al 24 de febrero de 1996, cuando cazas MiG-29 de la Fuerza Aérea de Cuba interceptaron y pulverizaron en el aire dos avionetas desarmadas de la organización de exiliados "Hermanos al Rescate". Las víctimas de aquel ataque fueron Carlos Costa, Armando Alejandre Jr., Mario de la Peña y Pablo Morales. Según los fiscales, Raúl Castro, en su rol de entonces como Ministro de las Fuerzas Armadas, fue quien autorizó personalmente la orden de disparar.

 

"La justicia puede tardar, pero llega. Quienes atenten contra la vida de ciudadanos estadounidenses rendirán cuentas, sin importar el uniforme que vistan ni el cargo que hayan ocupado", enfatizó Blanche durante la rueda de prensa.

 

Esta maniobra judicial se inscribe en un escenario de altísima tensión bajo la administración del presidente Donald Trump, cuyo secretario de Estado, Marco Rubio, no tardó en vincular la acusación con la severa crisis energética y alimentaria que asfixia hoy a los ciudadanos de la isla. Mientras Washington asegura que no busca una intervención militar directa sino presionar por un cambio, las reacciones no se hicieron esperar. El actual mandatario cubano, Miguel Díaz-Canel, tachó la imputación de "burda maniobra política" para justificar el asedio económico contra Cuba, insistiendo en la vieja tesis oficial de que las aeronaves violaron el espacio aéreo soberano tras múltiples advertencias. Asimismo, en Miami, legisladores cubanoamericanos y familiares de las víctimas calificaron el día como una jornada histórica de "vindicación y memoria".

 

A nivel práctico, las posibilidades de ver a Raúl Castro sentado en el banquillo de los acusados en Florida son prácticamente nulas debido a su avanzada edad y a la protección absoluta del Estado cubano.

 

Sin embargo, analistas legales destacan el enorme peso simbólico y el precedente que esto asienta. La fiscalía estadounidense dejó entrever que este movimiento forma parte de una estrategia regional más amplia de persecución judicial a liderazgos autocráticos, similar al reciente procesamiento del venezolano Nicolás Maduro meses atrás. Para el derecho internacional, el caso queda registrado como uno de los juicios por crímenes de lesa humanidad más demorados de la historia contemporánea.