¿El fin de una era? Los herederos del "Chapo" estarían pactando su rendición ante Washington.

12 mayo, 2026 | 12:20 p. m.

De acuerdo con una investigación publicada este 12 de mayo por Los Angeles Times, Iván Archivaldo y Jesús Alfredo Guzmán Salazar, líderes de la facción más poderosa del Cártel de Sinaloa, estarían negociando los términos de su rendición ante las autoridades de Estados Unidos.

LOS ÁNGELES / MÉXICO. 12 MAYO 2026

 

En un movimiento que podría reconfigurar el mapa del narcotráfico global, una investigación exclusiva de Los Angeles Times revela que Iván Archivaldo y Jesús Alfredo Guzmán Salazar se encuentran en la mesa de negociaciones con el Gobierno de Estados Unidos. Los actuales líderes de "Los Chapitos" estarían buscando una salida pactada, marcando un giro drástico en la historia del Cártel de Sinaloa.

 

El reporte, fechado este 12 de mayo de 2026, sugiere que la decisión de los hermanos no responde a un cambio de conciencia, sino a un cálculo de supervivencia. El asedio es doble: por un lado, la presión implacable de las agencias estadounidenses tras la crisis del fentanilo y, por el otro, la cruenta guerra civil que sostienen contra la facción de Ismael "El Mayo" Zambada, la cual ha debilitado su capacidad operativa y su control territorial.

Siguiendo la estela de sus hermanos Ovidio y Joaquín, los "Chapitos" buscarían acuerdos de culpabilidad que les permitan purgar penas reducidas en prisiones de mínima seguridad. Una de las condiciones clave sería la seguridad para el resto de la dinastía Guzmán, actualmente blanco de sus rivales en la sierra sinaloense. Asimismo, el Departamento de Justicia de EE. UU. espera obtener información crucial sobre los proveedores asiáticos de precursores químicos, el eslabón más fuerte en la cadena del tráfico de drogas sintéticas.

 

La entrega de Iván y Jesús Alfredo significaría el descabezamiento de la facción más beligerante del Cártel de Sinaloa. No obstante, analistas advierten que este "vacío de poder" es un arma de doble filo.

 

"La rendición de los Guzmán Salazar no implica el fin del tráfico, sino una posible fragmentación del mercado que podría desatar una violencia aún más desorganizada en el noroeste de México", advierte el reporte.

 

Mientras la filtración recorre los pasillos de poder en ambos lados de la frontera, el Gobierno de México mantiene un hermetismo absoluto. En Culiacán, la noticia ha generado una tensa calma; las autoridades de seguridad han reforzado patrullajes ante el temor de que la estructura criminal reaccione con violencia si se confirma la "traición" de sus líderes a la causa del cártel.

 

Este episodio, de concretarse, cerraría definitivamente el capítulo de la familia Guzmán al frente de la organización, dejando el futuro de Sinaloa en manos de nuevas y más atomizadas células criminales.