Con red cerrada y fe notarial, la UNAM estrena prueba de control «anti-hackeo» en Guanajuato.

13 agosto, 2026 | 12:53 p. m.

 Como parte de su nuevo protocolo de admisión, la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) inició la aplicación de su prueba de control presencial en León, Guanajuato. Para garantizar la transparencia, la evaluación de 120 reactivos se realizó en tabletas conectadas a una red cerrada sin acceso a internet y bajo la fe pública de un notario, lo que según las autoridades vuelve al sistema «imposible de hackear».

LEÓN, GUANAJUATO. 13 de agosto 2026.-



En un paso firme para reestructurar sus procesos de admisión y garantizar la transparencia del ingreso escolar, la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) puso en marcha la primera jornada presencial de su evaluación de control en León, Guanajuato. Las autoridades universitarias recalcaron que el nuevo formato basado en dispositivos electrónicos aislados de la red externa resulta blindado y «técnicamente inexpugnable».

 

Para blindar cada etapa del examen, la Máxima Casa de Estudios desplegó una infraestructura digital independiente. Las tabletas utilizadas por los aspirantes operaron mediante un servidor local cerrado, evitando cualquier posibilidad de filtración o consulta remota durante la resolución de los 120 reactivos.
 

«La integridad del sistema está garantizada. La carga de contenidos y el manejo de los datos se realizaron bajo la supervisión de la Auditoría Interna de la UNAM y con el testimonio legal de un notario público, asegurando un entorno sin acceso a internet que imposibilita cualquier intento de vulneración externa», precisó Joaquín Narro Lobo, titular de la Dirección General de Orientación y Atención Educativa.

 

A pesar del despliegue logístico en el Hotel Real de Minas Poliforum, la primera convocatoria registró una marcada inasistencia:
 

Convocatoria inicial: Se citó a 736 aspirantes para el turno inaugural.

Asistencia real: Acudieron 501 jóvenes a presentar la evaluación.

Margen de ausentismo: Se contabilizó la falta de 235 estudiantes, lo que representó un 31.9% de inasistencia en la sede.
 

Con el resguardo de 50 monitores capacitados y ante la mirada atenta de decenas de padres de familia en las inmediaciones del inmueble, esta prueba sienta el precedente para las siguientes fases que la UNAM aplicará en otros puntos clave del país, como la Ciudad de México, Tijuana y Oaxaca.