Aprehensión del exgobernador Ángel Aguirre abre el expediente del ocultamiento de videos clave en el caso Ayotzinapa.
7 agosto, 2026 | 11:49 a. m.La captura del exgobernador de Guerrero, Ángel Heladio Aguirre Rivero, por los delitos de desaparición forzada y obstrucción a la justicia, puso nuevamente bajo el foco la sustracción deliberada de las grabaciones del Palacio de Justicia de Iguala durante la noche del 26 de septiembre de 2014.
CIUDAD DE MÉXICO . 07 de agosto 2026.-
La captura del exmandatario de Guerrero, Ángel Heladio Aguirre Rivero, imputado por desaparición forzada y obstrucción de la justicia, ha colocado nuevamente en el centro del debate público la alteración de pruebas en los hechos del 26 y 27 de septiembre de 2014. Investigaciones recientes de la Fiscalía General de la República (FGR) señalan que el exgobernador habría ordenado la sustracción y el ocultamiento deliberado de las grabaciones del Palacio de Justicia de Iguala, un material audiovisual crucial que registraba la detención de un grupo de estudiantes del autobús Estrella de Oro 1531.
Aunque durante años la narrativa oficial adujo una supuesta falla técnica de los equipos de videovigilancia, las indagatorias actuales y los testimonios recabados confirman que los dispositivos operaron con normalidad y que el material fue retirado en un operativo coordinado desde la cúpula del gobierno estatal para borrar el rastro de la intervención policial.
Frente a la versión sobre la supuesta inoperatividad de los equipos, un informe pericial de la agencia Forensic Architecture (Universidad de Londres), realizado en 2017 a solicitud del Equipo Argentino de Antropología Forense y el Centro Prodh, reconstruyó tridimensionalmente el lugar de los hechos. El estudio técnico determinó con precisión el ángulo de cobertura de las cámaras (CC01 y CC06) y la evidencia que contenían. Asimismo, la cámara frontal fijó el instante en que el autobús 1531 fue cercado a la altura del puente. Registró la llegada inicial de tres patrullas y el posterior acorralamiento por parte de al menos 12 unidades de corporaciones municipales, ministeriales y federales.
También, el campo óptico captó el lanzamiento de agentes químicos para forzar el desembarco de los jóvenes, así como las maniobras violentas con las que los agentes sometieron en el asfalto a entre 12 y 15 normalistas. Incluso, el dispositivo de domo giratorio capturó la llegada de tres patrullas provenientes de Huitzuco y el momento exacto en que los estudiantes fueron subidos a las unidades. Además, registró el trayecto y la dirección de salida del convoy hacia el sur, un dato clave sobre el destino inmediato de los jóvenes.
Por otro lado, la modelación confirmó que las tomas registraron la presencia y los movimientos del autobús Estrella Roja 3278, permitiendo trazar la secuencia de todos los vehículos involucrados en el perímetro.
La eliminación de esas cintas implicó la pérdida de la imagen final con vida de ese grupo de jóvenes, impidiendo la identificación expedita de los mandos a cargo, las matrículas de los vehículos operativos y las rutas de dispersión.
La puesta a disposición de Ángel Aguirre ante la justicia federal representa un paso decisivo para deslindar las responsabilidades de la cadena de mando en la orquestación del encubrimiento institucional que obstruyó el esclarecimiento de la desaparición de los 43 normalistas.