Trump y Pezeshkian firman memorando para poner fin a la guerra entre EE. UU. e Irán.
18 junio, 2026 | 1:51 p. m.En un acontecimiento geopolítico histórico, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el mandatario de Irán, Masoud Pezeshkian, firmaron un memorando de entendimiento para detener el conflicto armado entre ambas naciones. El pacto, mediado por Pakistán, entra en vigor de forma "inmediata".
VERSALLES, Francia. 18 JUNIO 2026
En un acontecimiento que redefine el panorama geopolítico global, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, y el líder de la República Islámica de Irán, Masoud Pezeshkian, concretaron la firma de un memorando de entendimiento diseñado para detener de forma definitiva el enfrentamiento armado entre ambas potencias.
El gobierno de Pakistán, que fungió como el principal mediador en las conversaciones bilaterales, ratificó que el cese al fuego y los compromisos iniciales estipulados en el documento entran en vigor de manera automática e "inmediata".
El histórico pacto se selló en un escenario de marcados contrastes. Horas antes, durante la cumbre del G7 en la localidad de Évian, el mandatario estadounidense había mantenido una postura intransigente frente a la prensa, llegando a amagar con reiniciar las ofensivas aéreas si Teherán no mostraba total sumisión.
Sin embargo, los términos reales se definieron durante una cena de gala en el Palacio de Versalles, donde Trump firmó el documento oficial en presencia de su anfitrión, el presidente francés Emmanuel Macron. Casi de forma simultánea, Pezeshkian hizo lo propio desde la capital iraní, catalogando el acuerdo como un triunfo de la soberanía de su nación.
El convenio establece una hoja de ruta de 60 días de negociaciones directas para consolidar un tratado de paz definitivo, fundamentado en los siguientes ejes operativos:
Suspensión total de ataques:
El fin inmediato de las operaciones militares directas e indirectas, extendiendo este alto al fuego al frente en el Líbano.
Apertura de rutas marítimas y comerciales:
Irán garantizará el tránsito seguro de buques comerciales por el Estrecho de Ormuz, mientras que la Armada estadounidense desactivará el bloqueo naval en los puertos del Golfo Pérsico en un lapso no mayor a un mes.
Incentivos financieros y reconstrucción:
Washington otorgará licencias temporales para la exportación de crudo iraní y coordinará un fondo internacional estimado en 300,000 millones de dólares para la reactivación de la infraestructura e industria en la república islámica.
Supervisión atómica: Teherán ratificó su negativa a desarrollar armamento atómico y aceptó someter sus reservas de uranio enriquecido a inspecciones reforzadas por parte de los organismos de control de la ONU.
Aunque la Unión Europea y el bloque del G7 han celebrado el acuerdo como un respiro indispensable para calmar la volatilidad de los precios del crudo a nivel internacional, los sectores de la oposición legislativa en Washington no tardaron en arremeter contra la Casa Blanca, argumentando que el levantamiento de las sanciones representa un repliegue prematuro.
Por su parte, aliados estratégicos de Occidente en Medio Oriente observan el pacto con recelo, cuestionando la voluntad de cumplimiento de Teherán a largo plazo. No obstante, los equipos diplomáticos de ambos países tienen programado iniciar la primera ronda de conversaciones técnicas este viernes en territorio suizo.