Trump eleva la tensión: advierte que podría intervenir militarmente en México y critica el desorden tras las protestas.
18 noviembre, 2025 | 11:57 a. m.Donald Trump advirtió que podría ordenar operaciones militares en México contra cárteles si el gobierno mexicano no actúa, afirmando que tiene identificadas sus rutas y refugios. Las declaraciones aumentan la tensión bilateral en medio de críticas cruzadas tras recientes protestas en CDMX.
Ciudad de México, 18 de noviembre de 2025.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a encender el debate bilateral al asegurar que contempla emprender acciones militares dentro de México contra grupos del crimen organizado. El mandatario afirmó que cuenta con información detallada sobre rutas, domicilios y refugios utilizados por los líderes del narcotráfico, y sostuvo que su gobierno “sabe exactamente dónde golpear” si decide actuar.
Trump presumió que recientes operaciones estadounidenses habrían reducido el tráfico de drogas por mar, pero advirtió que, si considera insuficientes los esfuerzos del gobierno mexicano, él estaría dispuesto a ordenar ataques directos contra los cárteles. En su discurso, reiteró que “México debe actuar con firmeza, y si no lo hace, lo haremos nosotros”.
El presidente estadounidense también lanzó críticas al gobierno de Claudia Sheinbaum, a quien acusó de enfrentar con temor el avance criminal. Según Trump, ciertas regiones del país estarían dominadas por organizaciones delictivas, situación que —dijo— explica la “falta de reacción” de las autoridades mexicanas.
Aprovechó además para referirse a los disturbios del pasado sábado en la Ciudad de México, afirmando que los episodios de violencia reflejan la “grave vulnerabilidad” del país y el deterioro de la seguridad interna.
Las declaraciones han generado preocupación en México, donde la presidenta Sheinbaum ha reiterado en otras ocasiones que la soberanía nacional no está sujeta a negociación y que cualquier intervención militar extranjera sería inaceptable.
La nueva postura de Trump reaviva el debate sobre los límites de la cooperación en materia de seguridad y coloca a la relación bilateral en un punto especialmente delicado, en un momento marcado por tensiones políticas y sociales en ambos lados de la frontera.