Von der Leyen lanza un mensaje firme a Trump ante la tensión por Groenlandia.
20 enero, 2026 | 11:44 a. m.La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, lanzó un mensaje firme al presidente Donald Trump al advertir que la Unión Europea no aceptará presiones ni medidas unilaterales en torno a Groenlandia, subrayando la defensa de la soberanía y el respeto a los acuerdos entre aliados.
Davos, Suiza. 20 enero 2026
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, dirigió este martes un mensaje contundente al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en respuesta a sus recientes declaraciones y presiones en torno a Groenlandia, territorio autónomo bajo soberanía del Reino de Dinamarca.
Durante su participación en el Foro Económico Mundial de Davos, la líder europea advirtió que la Unión Europea no aceptará amenazas ni medidas unilaterales que afecten a sus Estados miembros o alteren el equilibrio de la relación transatlántica. Subrayó que cualquier intento de condicionar políticamente a Europa mediante presiones comerciales sería un error y podría deteriorar seriamente la cooperación entre aliados históricos.
Von der Leyen insistió en que las relaciones entre la UE y Estados Unidos deben sustentarse en el respeto mutuo, el cumplimiento de los acuerdos y el derecho internacional, y recalcó que Groenlandia forma parte de un marco jurídico claro que debe ser respetado. En ese sentido, afirmó que Europa está preparada para responder de manera firme y coordinada si se adoptan decisiones que afecten su soberanía o estabilidad.
La presidenta de la Comisión Europea también alertó que una escalada de tensiones entre socios occidentales podría beneficiar a otras potencias globales, en un momento en el que la unidad resulta clave frente a los desafíos geopolíticos actuales. Al mismo tiempo, reiteró el respaldo europeo a Dinamarca y anunció que la UE trabaja en iniciativas para reforzar la cooperación y la seguridad en la región del Ártico.
Las declaraciones reflejan el aumento de la fricción diplomática entre Washington y Bruselas, luego de que Trump retomara un discurso duro sobre Groenlandia, reavivando un tema sensible que vuelve a poner a prueba la relación entre Estados Unidos y la Unión Europea.