Rusia Unida amarra una mayoría histórica en la Duma y consolida el hegemonismo del Kremlin a nivel regional.

21 septiembre, 2026 | 12:11 p. m.

El partido gobernante Rusia Unida alcanzó una victoria histórica en las elecciones legislativas de Rusia al asegurar un récord de 355 de los 450 escaños en la Duma de Estado, además de barrer con la totalidad de las gubernaturas regionales en disputa.

MOSCÚ, RUSIA, 21 de septiembre .-

La autoridad electoral rusa oficializó los cómputos que le otorgan a la fuerza política oficialista, Rusia Unida, un control parlamentario inédito de 355 puestos en la Duma de Estado. El proceso comicial, que representó el primer termómetro legislativo tras el endurecimiento del conflicto en Europa del Este, no solo amplió el margen de maniobra del presidente Vladimir Putin para realizar modificaciones constitucionales sin resistencia, sino que garantizó el triunfo categórico de cada uno de sus perfiles postulados a las gubernaturas regionales.

 

Composición de la cámara y barrido en las provincias

Los datos recabados por la Comisión Electoral Central confirman una reconfiguración favorable para el bloque gubernamental:

Dominio legislativo absoluto: 
Con un piso de 355 diputaciones, el partido del gobierno sobrepasó su propio récord histórico de 343 bancadas, anulando cualquier opción de contrapeso legislativo.

 

Plaza regional asegurada: 
La totalidad de las gubernaturas disputadas permaneció en manos del oficialismo, incluyendo márgenes de votación superiores al 99 % en regiones como Chechenia.

 

Oposición simbólica: 
La representación restante quedó dividida de forma marginal entre partidos alineados a la línea oficial del gobierno, como el Partido Comunista y la formación nacionalista LDPR.

 

Condena de la Unión Europea ante el repliegue democrático

La comunidad internacional, encabezada por la Unión Europea, emitió un enérgico rechazo al desarrollo de los comicios, denunciando que las elecciones carecieron de legitimidad democrática. Portavoces de la diplomacia europea recalcaron que la proscripción de candidaturas disidentes, la ausencia de observadores independientes y la falta de pluralismo electoral confirman la consolidación de un modelo autoritario en el país, donde la disidencia política ha sido eliminada del escenario institucional.