El colapso glaciar en la frontera de Nepal y China deja cerca de 600 muertos y miles de desaparecidos.
28 agosto, 2026 | 11:58 a. m.La cifra de desaparecidos tras el catastrófico desprendimiento glaciar del miércoles en la frontera entre Nepal y China se ha disparado a más de 1.900 personas, mientras el número de víctimas mortales confirmadas roza ya las 600.
KATMANDÚ, 28 de agosto de 2026 .-
Las esperanzas de hallar supervivientes en el norte de Nepal se reducen drásticamente a medida que las labores de rescate exponen la verdadera magnitud del desastre provocado por el devastador colapso glaciar del pasado miércoles. Con un balance provisional que ya roza los 600 fallecidos, la principal preocupación de las autoridades nepalíes y chinas se centra en la alarmante cifra de desaparecidos, que supera ampliamente las 1.900 personas a lo largo de la convulsa frontera montañosa.
El desastre se originó tras el desprendimiento violento de una masa gigante de roca e hielo en las laderas del pico Langtang Lirung. La fuerza del impacto generó un alud de barro y rocas que bajó a gran velocidad por el cañón del río Trishuli, arrasando a su paso infraestructuras clave, poblados enteros y varias centrales hidroeléctricas.
El drástico incremento en el registro de desaparecidos responde en gran medida al momento en que ocurrió la tragedia: una hora de máxima actividad operacional en el paso fronterizo de Gyirong Port, uno de los nudos comerciales y turísticos más transitados entre Nepal y la Región Autónoma del Tíbet.
Entre los sepultados y arrastrados por la corriente se encuentran:
Turistas y peregrinos: Se estima que al menos 600 extranjeros —entre ellos numeroso público procedente de la India en ruta sagrada hacia el monte Kailash, así como excursionistas occidentales y asiáticos— permanecen inubicables.
Trabajadores locales y fuerza pública: Guardias fronterizos, personal aduanero y operarios de obras hidroeléctricas fueron sorprendidos por la crecida inusitada del río, que aumentó su caudal casi diez metros en cuestión de minutos.
Durante la jornada de hoy, los equipos de emergencia han tenido que interrumpir periódicamente los trabajos en la zona cero debido a la amenaza inminente de una nueva riada. El desprendimiento creó un tapón natural en el cauce que acumuló millones de metros cúbicos de agua; al comenzar a fracturarse dicha represa improvisada, las autoridades ordenaron la evacuación inmediata de los distritos fluviales situados río abajo.
La Federación Internacional de la Cruz Roja advierte que el evento afecta ya a cerca de 100.000 personas. Mientras tanto, geólogos y expertos señalan a la desestabilización del permafrost alpino por el aumento global de las temperaturas como el desencadenante de esta catástrofe en el Himalaya.