México descarta investigar a Andy López Beltrán tras la revocación de su permiso migratorio en EE. UU..
17 agosto, 2026 | 11:55 a. m.La presidenta Claudia Sheinbaum descartó que la Fiscalía General de la República vaya a investigar a Andrés Manuel López Beltrán tras la revocación de su visa por parte del gobierno de Estados Unidos. La mandataria calificó la medida estadounidense como un acto de injerencia política y subrayó que el retiro de un permiso migratorio no constituye una prueba de conducta ilícita ni dicta las acciones de la justicia mexicana.
CIUDAD DE MÉXICO. 17 de agosto 2026.-
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo salió en defensa de Andrés Manuel López Beltrán, secretario de Organización de Morena e hijo del expresidente López Obrador, tras la decisión del gobierno de Estados Unidos de revocarle la visa de ingreso. La mandataria calificó la medida dictada por Washington como un acto con tintes políticos e injerencistas, y descartó de forma tajante que las autoridades mexicanas vayan a iniciar investigaciones administrativas o penales por el simple retiro del documento migratorio.
Durante sus declaraciones, Sheinbaum sostuvo que el actuar de las instituciones de justicia en México no responde a las determinaciones unilaterales del exterior. "No porque a alguien le quiten la visa vamos a abrir una investigación", aseveró la titular del Ejecutivo, al enfatizar que la Fiscalía General de la República solo procede ante evidencia formal de algún delito y que de existir elementos probatorios no se encubrirá a nadie. Asimismo, la presidenta restó peso moral a la decisión estadounidense argumentando que poseer una visa únicamente permite el acceso a otro país, sin definir la calidad ni la ética de una persona.
Por su parte, López Beltrán envió una carta al presidente estadounidense Donald Trump en la que rechazó los señalamientos, tildando la cancelación de su visa como una acción "politiquera" carente de sustento legal. Mientras sectores de la oposición legislativa exigieron aclarar si existen expedientes abiertos contra el dirigente, el gobierno federal reiteró que la relación con la administración estadounidense se mantendrá en términos de cooperación y respeto, sin aceptar subordinaciones en la política interna.