JUEZA DE EE.UU. CALIFICA DE "ABUNDANTE" LA EVIDENCIA CONTRA EL GENERAL GERARDO MÉRIDA.

2 junio, 2026 | 4:43 p. m.

El proceso penal contra el general en retiro Gerardo Mérida Sánchez, exsecretario de Seguridad de Sinaloa, inició en una corte federal de Nueva York con un duro revés para su defensa. La jueza Katherine Polk Failla calificó el expediente de la Fiscalía como "abundante y voluminoso", vinculándolo en una causa compleja que avanza en "oleadas" junto a la estructura de "Los Chapitos".

NUEVA YORK. 2 JUNIO 2026

 

El horizonte legal en Estados Unidos para el general en retiro Gerardo Mérida Sánchez, anterior titular de la Secretaría de Seguridad Pública de Sinaloa, se tornó adverso desde el inicio de su proceso penal. Durante la audiencia preliminar celebrada en la Corte Federal del Distrito Sur de Nueva York, la magistrada Katherine Polk Failla advirtió que el expediente presentado por el Departamento de Justicia en contra del exmilitar es "voluminoso y sumamente robusto", perfilando un litigio de gran calado.

 

El exjefe policial, quien previamente se había entregado a la justicia norteamericana en el estado de Arizona, se presentó ante el tribunal bajo estrictas medidas de seguridad y vistiendo el atuendo reglamentario de detención. A lo largo de la sesión, Mérida Sánchez se limitó a confirmar que entendía el desarrollo de las etapas procesales.

 

Ante la magnitud del material probatorio recabado por las agencias de inteligencia, la jueza Polk Failla concedió un margen de dos meses para que el Ministerio Público clasifique y digitalice la información antes de compartirla con la defensa del imputado. La juzgadora fundamentó esta prórroga en la complejidad de una investigación que conecta de forma directa con la estructura criminal de "Los Chapitos".

 

"Nos encontramos ante una causa penal donde el acervo de pruebas es vasto... y en la cual los implicados están compareciendo de manera escalonada, en oleadas. Se trata de un expediente de alta complejidad", puntualizó la funcionaria judicial desde el estrado.

 

De acuerdo con las indagatorias de las autoridades estadounidenses, a Mérida Sánchez se le acusa de haber recibido pagos periódicos que rondaban los 100 mil dólares entre los años 2023 y 2024. Estos recursos supuestamente tenían como finalidad la filtración de datos de inteligencia para reventar cateos gubernamentales y facilitar el desmantelamiento oportuno de laboratorios clandestinos.

 

El pliego de cargos del Gobierno de Estados Unidos imputa al exfuncionario sinaloense tres delitos federales de alta gravedad:

Conspiración para el tráfico internacional de fentanilo y cocaína.

Portación ilegal de armas de fuego de alto calibre y artefactos explosivos.

Asociación delictuosa para el resguardo de armamento de uso militar.

 

Dada la gravedad de los ilícitos, una sentencia condenatoria implicaría una sanción mínima de 40 años tras las rejas hasta la reclusión perpetua. Este escenario, según expertos en materia penal, eleva la posibilidad de que el militar en retiro busque un beneficio procesal mediante la figura de testigo protegido.

 

Contraste de posturas: La contundencia con la que la corte de Nueva York describió la solidez del caso choca con la narrativa mantenida en Palacio Nacional por la presidenta Claudia Sheinbaum, quien en días pasados consideró que los señalamientos carecían de sustento técnico y sugirió una supuesta intencionalidad electoral por parte de Washington de cara a los comicios intermedios en México.

 

Mérida Sánchez encabeza un bloque de exservidores públicos de la entidad sinaloense —donde también figura el gobernador con licencia Rubén Rocha Moya dentro de las mismas investigaciones— que deberán rendir cuentas ante el sistema judicial estadounidense. La próxima comparecencia para evaluar los avances del descubrimiento probatorio quedó fijada para el 4 de agosto de 2026.