Incursión federal en Totolapan desata ola de violencia, bloqueos y el secuestro de tres mandos policiales en Morelos.

13 octubre, 2026 | 10:26 a. m.

La captura de un presunto líder criminal en Nepopulco desató una jornada de violencia en los Altos de Morelos, donde habitantes e integrantes de células delictivas incendiaron vehículos, bloquearon carreteras y secuestraron a tres policías para exigir la liberación del detenido. Tras horas de alta tensión y la intervención de autoridades federales y estatales, los tres agentes fueron liberados a salvo y las vialidades reabiertas, manteniéndose el imputado bajo custodia de las autoridades correspondientes.

TOTOLAPAN, MOR.; 13 octubre.-

 

Una incursión estratégica de las fuerzas de seguridad federales e inspectores ministeriales en los poblados de Nepopulco y Totolapan derivó en una crítica escalada de violencia en la región de los Altos de Morelos. La captura de un objetivo prioritario y presunto líder delictivo desencadenó la quema de automotores, el cierre sistemático de vías de comunicación y la privación ilegal de la libertad de tres efectivos policiales y personal de la fiscalía por parte de células locales.

 

El dispositivo original, que concluyó con la detención de tres personas, quienes resultaron con lesiones tras el enfrentamiento, provocó una rápida movilización de grupos afines a la estructura criminal. Como medida de coacción para obligar a las autoridades a entregar al capo recién aprehendido, manifestantes y civiles armados secuestraron a tres agentes de la policía e instalaron barricadas incendiarias sobre las carreteras perimetrales para evitar el arribo de unidades de refresco.

 

Durante horas de extrema tirantez, la multitud mantuvo cercados a los mandos policiales en el casco urbano de la localidad. Frente a la parálisis operativa en los accesos, la Secretaría de Gobierno estatal, apoyada por la Guardia Nacional y efectivos militares, desplegó una mesa de gestión de crisis respaldada por sobrevuelos de vigilancia sobre la zona serrana.

 

La firmeza del perímetro de seguridad impidió el rescate violento o la devolución del imputado. Finalmente, los canales de negociación lograron la liberación de los tres agentes secuestrados y del personal ministerial, quienes fueron trasladados para su valoración médica. Con el restablecimiento gradual de la circulación en las vialidades incendiadas, el presunto líder criminal permaneció bajo custodia federal para ser trasladado ante las autoridades correspondientes en la capital, frustrando la maniobra delictiva por revertir su detención.