El PT cuestiona viraje ideológico en Morena y acusa injerencia de EE. UU. en la selección de liderazgos regionales.

8 octubre, 2026 | 11:52 a. m.

El dirigente del PT, Alberto Anaya, afirmó que Morena cedió a presiones del gobierno estadounidense al definir sus coordinaciones regionales, favoreciendo a perfiles de centro y derecha sobre la izquierda histórica. Tras minimizar su exclusión de las celebraciones de Morena señalando que «entre ellos ni se invitan», Anaya advirtió que, aunque priorizan la alianza, su partido tiene la capacidad de competir en solitario si no hay acuerdos equitativos.

CIUDAD DE MÉXICO; 8 de octubre.-

 

La cohesión de la coalición oficialista enfrenta un nuevo episodio de tensión tras las declaraciones del dirigente nacional del Partido del Trabajo (PT), Alberto Anaya, quien aseveró que Morena cedió a condicionamientos del gobierno estadounidense para definir las coordinaciones estatales del movimiento. De acuerdo con el líder petista, este factor externo terminó sesgando el proceso de selección en favor de perfiles ubicados en la centro-derecha, en detrimento de los cuadros de izquierda histórica.

 

Anaya desestimó el peso de no haber sido invitado a los recientes festejos conmemorativos del partido de la mayoría, ironizando que la omisión responde a las dinámicas internas de esa fuerza política, donde suele prevalecer el distanciamiento incluso entre sus propias facciones. No obstante, subrayó que, si bien el PT mantiene la disposición de consolidar una política de alianzas para los próximos comicios, la organización cuenta con el respaldo territorial e identidad propia para competir en solitario en las plazas donde no existan garantías de equidad ni congruencia ideológica.

 

Este choque entre las cúpulas partidistas expone el incipiente quiebre dentro del bloque gobernante, donde la pragmática negociación de candidaturas clave contrapone la disciplina de la alianza contra las aspiraciones de sus socios minoritarios. El desenlace de estas fricciones determinará si la coalición logra mantener un frente unificado en las urnas o si la pugna por la definición del rumbo ideológico detonará fracturas irreparables en las estructuras estatales.