El mundo en vilo: Israel golpea el "pulmón energético" de Irán en una ofensiva sin precedentes.

19 marzo, 2026 | 2:15 p. m.

La aviación israelí ha bombardeado el complejo de Asaluyeh, terminal clave del yacimiento South Pars, la mayor reserva de gas natural del mundo. El ataque ha paralizado el 70% del suministro doméstico iraní y ha provocado una respuesta inmediata de Teherán, que ha lanzado ofensivas con drones contra infraestructuras petroleras en Qatar y Kuwait, amenazando con un bloqueo total en el Estrecho de Ormuz.

Irán. 19 MARZO 2026.

El tablero geopolítico de Oriente Próximo ha sufrido un vuelco tectónico este jueves. En una operación que marca el fin de la contención estratégica, la aviación israelí ha bombardeado el complejo de Asaluyeh, el centro neurálgico del yacimiento South Pars. Al atacar la mayor reserva de gas natural del planeta, Israel no solo ha golpeado la columna vertebral de la economía iraní, sino que ha enviado una onda de choque que ya sacude los cimientos de la seguridad energética global.

 

La ofensiva, ejecutada en las primeras horas de la madrugada, no fue un ataque fortuito. Las fuerzas israelíes dirigieron sus proyectiles hacia las plantas de procesamiento y las terminales de exportación. South Pars no es un yacimiento cualquiera: es un gigante compartido entre Irán y Qatar que sostiene no solo el consumo interno de la República Islámica, sino una parte vital del suministro de Gas Natural Licuado (GNL) hacia Asia y Europa.

Los informes preliminares sugieren que la producción en el sector iraní del yacimiento se ha detenido por completo debido a incendios masivos y daños estructurales en las unidades de desulfuración.

Asimismo, el gobierno de Netanyahu ha justificado la incursión como una medida "quirúrgica" para asfixiar la financiación de la maquinaria de guerra iraní, tras semanas de una escalada que parecía no tener techo.

 

La represalia de la Guardia Revolucionaria no se limitó a Israel. En un movimiento que los analistas califican de "tierra quemada", Irán ha extendido el conflicto a sus vecinos árabes, lanzando enjambres de drones contra instalaciones en Qatar y Kuwait.

 

La lógica de Teherán parece clara: si Irán no puede exportar energía, nadie en la región lo hará. Esta táctica de "destrucción mutua asegurada" en el ámbito comercial ha puesto en jaque el tránsito por el Estrecho de Ormuz, por donde fluye casi una quinta parte del petróleo mundial.

 

La reacción de las bolsas no se ha hecho esperar. En una jornada marcada por el pánico, el barril de Brent ha roto la barrera de los 115 dólares, mientras que los contratos de gas en el mercado europeo han experimentado subidas verticales.

"Estamos ante el escenario de 'cisne negro' que todos temíamos", señalan analistas de Goldman Sachs. "La pérdida de infraestructura en South Pars no es un problema de semanas, sino de meses o años de reconstrucción, lo que garantiza una presión inflacionaria sostenida en Occidente".

 

En Washington, el gobierno de Donald Trump mantiene una postura ambivalente. Aunque ha respaldado el derecho de Israel a defenderse, la Casa Blanca observa con nerviosismo cómo la escalada amenaza con descarrilar la economía estadounidense en un año clave. La comunidad internacional, encabezada por la ONU, ha hecho un llamado desesperado al diálogo, pero el estruendo de los misiles en el Golfo Pérsico parece haber silenciado, por ahora, cualquier vía diplomática.