Soberanía y Memoria: El revés de Sheinbaum a las voces coloniales.

5 mayo, 2026 | 5:34 p. m.

Durante la conmemoración de la Batalla de Puebla, la presidenta Claudia Sheinbaum utilizó el simbolismo histórico para marcar una postura firme frente al exterio

CDMX - 5 MAYO 2026

 

En un potente despliegue de narrativa histórica desde los fuertes de Loreto y Guadalupe, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo transformó la conmemoración de la Batalla de Puebla en un escudo político contra las recientes críticas extranjeras. La mandataria aprovechó el 5 de mayo para responder de manera directa a la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, quien recientemente reavivó la polémica al exaltar la figura de Hernán Cortés.

 

Sin titubeos, Sheinbaum calificó como un error político y moral el intento de edulcorar la conquista española. Bajo el cielo poblano, sentenció que cualquier proyecto que busque legitimarse a través de las "atrocidades" del pasado está irremediablemente destinado al fracaso. Para la jefa del Estado mexicano, la insistencia de ciertos sectores de la derecha española en reivindicar el colonialismo no es solo un anacronismo, sino una afrenta directa a la dignidad de los pueblos originarios que hoy son columna vertebral de su gobierno.

 

Pero el discurso no se limitó al cruce de palabras con España. Con la mirada puesta en las presiones que llegan desde Estados Unidos, Sheinbaum utilizó el simbolismo de la victoria de 1862 sobre el ejército francés —entonces el más poderoso del mundo— para enviar un mensaje de resistencia.

 

En un contexto de asedio político y tensiones bilaterales, la mandataria fue clara: México posee la madurez y la fortaleza para defender su autodeterminación. Reafirmó que la relación con las potencias debe basarse en el respeto mutuo y no en la subordinación, trazando una línea infranqueable en temas de soberanía nacional.

 

La jornada de este 5 de mayo no fue solo un desfile de uniformes y banderas; fue la consolidación de la postura oficial de México ante el mundo. Sheinbaum ha dejado claro que su administración no permitirá que se minimice la historia nacional ni que se dicte la agenda interna desde fuera. Al final del día, el mensaje fue uno solo: la soberanía de México se defiende tanto en los libros de historia como en la diplomacia diaria.