El Mundial arranca entre goles, protestas y gases lacrimógenos.

12 junio, 2026 | 11:21 a. m.

El arranque del Mundial 2026 en el Estadio Azteca se vio ensombrecido por fuertes enfrentamientos en sus inmediaciones entre policías y colectivos sociales (madres buscadoras, maestros y activistas), quienes aprovecharon la atención internacional para protestar.

Ciudad de México — 12 de junio de 2026

 

El balón comenzó a rodar en el Estadio Azteca para inaugurar el Mundial 2026, pero la verdadera tensión se vivió de la reja para afuera. Mientras las gradas vibraban con el debut de la Selección Mexicana, las inmediaciones del coloso de Santa Úrsula se convirtieron en un escenario de reclamos sociales que escaló hasta el choque físico entre manifestantes y la policía capitalina.

 

Varios colectivos sociales, entre ellos agrupaciones de madres buscadoras, docentes de la CNTE y vecinos de la zona, aprovecharon el foco de la prensa internacional para visibilizar sus exigencias.

 

La marcha avanzó por Calzada de Tlalpan con consignas contundentes como "No hay fiesta mientras nos falte alguien". En un inicio, el avance fue pacífico; las familias de personas desaparecidas colocaron fichas de búsqueda en los postes y muros cercanos a los filtros de seguridad, encarando con pancartas los imponentes cercos policiales.

 

El ambiente se tensó por completo por la tarde, justo cuando miles de aficionados intentaban ingresar al partido. La situación se salió de control cuando grupos vestidos de negro y encapuchados intentaron derribar las vallas de contención utilizando tubos y piedras.

 

La respuesta de los cuerpos antimotines de la Secretaría de Seguridad Ciudadana no se hizo esperar, desatando un enfrentamiento de unos 20 minutos que dejó un saldo de destrozos en la zona. La estación Las Torres del Tren Ligero sufrió daños, lo que obligó a suspender el servicio y a desalojar estaciones clave de transbordo como Hidalgo y San Antonio Abad. Asimismo, cerca de la Puerta 8 del estadio, un auto particular fue volcado e incinerado, se quemaron llantas sobre el pavimento y una tienda de conveniencia fue vandalizada. También, el choque dejó varios civiles y policías con golpes menores. Las autoridades reportaron una mujer de 28 años detenida temporalmente por los disturbios, quien fue liberada horas más tarde.

 

Tras las cargas policiales, el contingente de maestros decidió replegarse hacia el metro Tasqueña para evitar mayores riesgos, disolviendo la protesta al caer la noche.

 

Aunque el operativo policial logró su objetivo de blindar los accesos al Azteca para que el partido se jugara sin interrupciones, el contraste fue total: el caos vial, el humo y las sirenas a las afueras del estadio convivieron cara a cara con la fiesta y el júbilo futbolístico que apenas comienza en el país.