EE. UU. clasifica al Cártel de Juárez y a "Los Viagras" como organizaciones terroristas.

16 julio, 2026 | 2:41 p. m.

El gobierno de los Estados Unidos formalizó la inclusión del Cártel de Juárez y de la organización michoacana "Los Viagras" en su lista de Organizaciones Terroristas Extranjeras (FTO). Con esta medida, impulsada por la administración estadounidense bajo argumentos de seguridad nacional, ya suman ocho las agrupaciones delictivas mexicanas bajo este estatus desde 2025.

Washington / Ciudad de México — 16 de julio de 2026

 

El gobierno de los Estados Unidos ha dado un giro definitivo en su estrategia contra el crimen organizado al formalizar la inclusión del Cártel de Juárez y de la organización delictiva michoacana "Los Viagras" en su lista de Organizaciones Terroristas Extranjeras (FTO). El anuncio, oficializado a través del Registro Federal de ese país, marca un nuevo capítulo en la política de seguridad fronteriza impulsada por la administración de Donald Trump.

 

Con esta decisión, respaldada por el Departamento de Estado bajo la dirección de Marco Rubio, ya suman ocho las agrupaciones criminales mexicanas que reciben este polémico estatus legal desde que Washington comenzó a aplicar este criterio a principios de 2025.

 

De acuerdo con el Departamento de Estado estadounidense, ambos grupos han escalado sus niveles de violencia a tal grado que hoy representan una amenaza directa para la seguridad nacional y la estabilidad de los Estados Unidos. En el documento oficial se argumenta que estas agrupaciones "narcoterroristas" son responsables de ataques sistemáticos contra ciudadanos de ambos países y fuerzas de seguridad.

 

Entre los antecedentes que motivaron la designación del Cártel de Juárez destaca la masacre de la familia LeBarón en 2019, atribuida a su brazo armado "La Línea". Por el lado de "Los Viagras", su líder operativo, Nicolás Sierra Santana, enfrenta cargos criminales en el Distrito de Columbia y una recompensa de 5 millones de dólares por su captura.

 

Las implicaciones legales de esta clasificación son inmediatas y severas:

Bloqueo financiero: Congelación de cuentas bancarias y activos en territorio estadounidense de los implicados y sus prestanombres.

Persecución penal de terceros: Cualquier persona, entidad o institución que provea apoyo material, logístico o financiero a estas bandas podrá ser procesada penalmente bajo la legislación antiterrorista de EE. UU.

Vigilancia fronteriza: Restricciones de visado y un aumento de la presión operativa en puntos clave de la frontera común.

 

Con la adición de estos dos grupos, la lista de cárteles mexicanos considerados terroristas por la Casa Blanca se ha expandido notablemente en el último año y medio.

 

Esta resolución se da en un contexto de alta sensibilidad política y diplomática. Históricamente, el gobierno de México, actualmente encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, ha rechazado de manera enérgica la categorización de "terrorismo" para las bandas de narcotraficantes.

 

Desde la perspectiva mexicana, el uso de este término por parte de Washington es visto como un recurso político que vulnera la soberanía nacional y abre un peligroso canal para justificar acciones de inteligencia o de fuerza unilaterales en suelo mexicano. A pesar de que la cooperación institucional en la frontera continúa, analistas internacionales anticipan que este anuncio agudizará los roces diplomáticos entre ambas administraciones.