Asesinan a dos estudiantes de la UAEM en Cuernavaca; la comunidad universitaria exige frenar la ola de violencia e impunidad.
28 septiembre, 2026 | 2:04 p. m.Gael y Christian Shamed, estudiantes de la Preparatoria Número 2 de la UAEM, fueron asesinados a balazos en la colonia Chulavista tras salir de una reunión, en un ataque que dejó a un tercer menor herido. Con este hecho suman siete universitarios víctimas de la violencia en el estado en lo que va del año, lo que llevó a la rectoría a pronunciarse bajo el lema "La indignación ya no basta", exigiendo a la Fiscalía estatal el esclarecimiento del caso y a las autoridades de los tres niveles de gobierno garantías inmediatas de seguridad para la juventud.
CUERNAVACA, MORELOS. 28 de septiembre.-
Un nuevo ataque armado cobró la vida de dos alumnos de la Preparatoria Número 2 de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM), identificados como Gael y Christian Shamed, en la colonia Chulavista de la capital estatal. Los jóvenes fueron interceptados por agresores a bordo de una motocicleta al retirarse de una reunión, en un hecho violento donde un tercer menor de edad resultó lesionado. La Fiscalía General del Estado (FGE) mantiene abiertas las investigaciones sin que hasta el momento se registren personas detenidas.
El homicidio encendió las alarmas y desató una profunda indignación entre la comunidad académica y la sociedad civil, al sumar siete universitarios que han perdido la vida en hechos delictivos o feminicidios en la entidad en lo que va del año. Ante el incremento delictivo en la región, la rectoría de la UAEM emitió una postura contundente bajo el lema "La indignación ya no basta", instando a la fiscalía a esclarecer el caso de manera expedita y demandando a las autoridades de los tres niveles de gobierno acciones reales de protección para los jóvenes.
Este hecho reaviva el debate sobre la alarmante crisis de inseguridad que golpea a Morelos y la falta de garantías para la juventud en espacios públicos y recreativos. La exigencia universitaria resuena no solo como un clamor de justicia para las familias de las víctimas, sino como un llamado urgente a las instituciones de seguridad para frenar el avance de la delincuencia organizada y erradicar la impunidad que impera en la entidad.