Trabajadores del IMSS y derechohabientes masifican protestas; exigen destinar el 7% del PIB a la salud pública.

14 octubre, 2026 | 12:08 p. m.

Personal del IMSS y derechohabientes marcharon juntos para rechazar la propuesta salarial del 2.9% en la revisión contractual 2026-2027 y exigir destinar al menos el 7% del PIB al sector salud. El movimiento denuncia desabasto de medicamentos y sobrecarga laboral, demandando un incremento salarial del 10%, pensiones dignas y la realización de marchas quincenales hasta instalar una mesa de negociación favorable.

CIUDAD DE MÉXICO. 14 de octubre.-

 

El conflicto laboral en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) dio un giro significativo al consolidar una alianza entre la plantilla médica e inconformes de la ciudadanía. Cientos de trabajadores del sector salud, acompañados por colectivos de derechohabientes, marcharon en la capital para rechazar la propuesta salarial de la dirigencia sindical e instar al Gobierno Federal a garantizar un presupuesto equivalente a por lo menos el 7% del Producto Interno Bruto (PIB) para la sanidad pública.

 

Las manifestaciones, surgidas durante el proceso de consulta para la revisión del Contrato Colectivo de Trabajo 2026-2027, reflejan el malestar del personal ante la oferta patronal de un incremento del 2.9% al salario tabular, cifra que califican de insuficiente ante la inflación y las severas exigencias del servicio. A la par, pacientes y familiares alzaron la voz para denunciar la persistente escasez de medicamentos, la falta de mantenimiento en hospitales y las dilatadas esperas para atención especializada.

 

Entre las demandas prioritarias, el frente unido de trabajadores y usuarios exige un ajuste salarial del 10%, la restitución de un sistema de pensiones solidario que sustituya al modelo de Afores, y la garantía de insumos básicos en clínicas de todo el país.

 

Ante la falta de acuerdos definitivos en las negociaciones contractuales, los líderes de la movilización anunciaron que mantendrán las acciones de presión en las calles mediante marchas quincenales hasta que las autoridades instalen una mesa de diálogo con propuestas presupuestales concretas.