"No fue nuestra operación": Ken Salazar deslinda a EE. UU. del traslado de Ismael "El Mayo" Zambada.

9 julio, 2026 | 11:19 a. m.

El exembajador Ken Salazar deslindó a EE. UU. de la captura de Ismael "El Mayo" Zambada, respondiendo de forma tajante a las exigencias de transparencia de la presidenta Claudia Sheinbaum. El diplomático aseguró que Washington no tuvo participación en el traslado del capo, afirmando: "No fue nuestro avión, ni nuestro piloto, ni nuestra operación".

9 de julio de 2026 — CIUDAD DE MÉXICO.

 

El exembajador de Estados Unidos en México, Ken Salazar, rechazó de manera contundente las persistentes insinuaciones sobre la presunta intervención de agencias de su país en la captura del líder criminal Ismael "El Mayo" Zambada, respondiendo de forma directa a los reclamos de transparencia emitidos por la presidenta Claudia Sheinbaum.

 

El diplomático retirado fue tajante al desvincular a la administración estadounidense de la supuesta traición o emboscada que terminó con el histórico capo del Cártel de Sinaloa bajo custodia en un penal federal estadounidense.

 

"Lo hemos manifestado desde un principio y lo vuelvo a sostener hoy: no aportamos la aeronave, el piloto no trabajaba para nosotros y la operación no fue planeada por los Estados Unidos", subrayó Salazar ante los cuestionamientos de la prensa.

 

Esta réplica de Salazar ocurre en el marco de las reiteradas demandas del Gobierno de México. La presidenta Sheinbaum ha mantenido firme la exigencia de que el Departamento de Justicia estadounidense rinda cuentas y entregue un expediente completo sobre el vuelo clandestino que llevó al capo a territorio norteamericano.

 

Para el gobierno mexicano, el hecho de que un avión privado partiera desde Sinaloa y aterrizara en Texas o Nuevo México sin que las autoridades de ese país informaran previamente a sus contrapartes en México representa una clara vulneración a los acuerdos de colaboración bilateral y a la soberanía del espacio aéreo.

 

Frente a la desconfianza institucional, el exembajador insistió en la narrativa oficial de que las corporaciones de inteligencia estadounidenses (como la DEA o el FBI) fueron tomadas por sorpresa por la entrega del capo, la cual habría sido orquestada de forma exclusiva por Joaquín Guzmán López como parte de una fractura interna del grupo delictivo.

 

Con estas declaraciones, el lado estadounidense busca cerrar el debate sobre las condiciones del polémico arresto, reiterando que la prioridad actual se enfoca en el juicio contra el capo y no en justificar una operación logística en la que aseguran no haber tenido participación alguna.