Morena cierra filas y acusa "guerra sucia" tras señalamientos de The New York Times; gobernadores exigen pruebas.
29 junio, 2026 | 11:37 a. m.La dirigencia nacional de Morena, encabezada por Ariadna Montiel, rechazó un reportaje de The New York Times que señala supuestos acercamientos de agencias estadounidenses con políticos del partido, calificándolo como una "campaña de desprestigio". Montiel aseguró que el movimiento no encubrirá a quien cometa delitos y que cooperarán con las instituciones locales.
CIUDAD DE MÉXICO. 29 JUNIO 2026
El partido gobernante, Morena, ha reaccionado con un rechazo tajante y unificado ante la reciente publicación del diario estadounidense The New York Times. El reportaje en cuestión expone supuestas aproximaciones e indagatorias secretas por parte de agencias de inteligencia norteamericanas dirigidas a desentrañar presuntos vínculos ilícitos de líderes y gobernantes de la llamada Cuarta Transformación.
La presidenta del Comité Ejecutivo Nacional de Morena, Ariadna Montiel, asumió la vocería institucional para catalogar la investigación periodística como una burda estrategia de difamación orquestada por bloques de la ultraderecha internacional. Sin embargo, a pesar de descalificar frontalmente el trasfondo de la nota, la dirigente fue enfática al señalar que el movimiento jamás se convertirá en un refugio para la impunidad.
"En nuestro movimiento no se encubre ni se solapa a nadie", sentenció Montiel en un mensaje directo a la militancia y a la opinión pública, reiterando que el partido mantiene las puertas abiertas para colaborar con cualquier requerimiento formal de las instituciones locales, particularmente de la Fiscalía General de la República (FGR).
En el epicentro de la controversia, el gobernador de Sonora, Alfonso Durazo Montaño, optó por una vía institucional y enérgica al enviar una carta formal a A. G. Sulzberger, presidente y editor del prestigiado rotativo neoyorquino. En la misiva, el mandatario local desmintió de manera categórica que su nombre figure en expedientes o investigaciones activas en los Estados Unidos.
A través de este reclamo, Durazo demandó puntualmente al medio de comunicación que clarifique los siguientes puntos:
El rotativo debe hacer constar que carece de registros jurídicos, notificaciones o requerimientos oficiales que sustenten una acusación legal en su contra.
El mandatario exigió frenar el uso sistemático de testimonios con identidad reservada y filtraciones informales como si fuesen pruebas judiciales definitivas.
El gobernador sonorense criticó con severidad el enfoque del artículo, argumentando que violenta la ética del periodismo moderno al construir una narrativa de culpabilidad basada únicamente en rumores y trascendidos de pasillo, dañando severamente la honra y la reputación pública de las personas sin aportar un solo elemento verificable.
El corazón de la investigación publicada por The New York Times sugiere que corporaciones como la DEA han intentado entablar contactos de manera discreta con actores políticos del oficialismo mexicano. Según el planteamiento del diario, la estrategia de las agencias de seguridad estadounidenses consistiría en tejer una red de delatores internos que actúen en "efecto cascada", buscando inmunidad anticipada ante eventuales causas criminales abiertas en tribunales norteamericanos.
Ante esta conjetura, tanto la dirigencia de Morena como los gobernadores señalados en el texto, incluido el mandatario de Tamaulipas, Américo Villarreal, recalcaron que cualquier interacción con Washington se limita estrictamente a los canales de la diplomacia bilateral y los acuerdos institucionales vigentes. Con ello, invalidaron cualquier narrativa mediática que pretenda socavar la soberanía nacional o poner en duda la integridad del funcionariado a base de puras conjeturas periodísticas.