JUEZ RECHAZA DESESTIMAR CARGOS CONTRA NICOLÁS MADURO EN SEGUNDA AUDIENCIA.
27 marzo, 2026 | 1:20 p. m.En su segunda comparecencia ante la Corte del Distrito Sur de Manhattan, el juez federal Alvin Hellerstein rechazó la petición de la defensa de Nicolás Maduro para desestimar los cargos de narcoterrorismo, confirmando que el juicio seguirá adelante. El exmandatario venezolano reapareció con un semblante visiblemente más delgado y canoso tras 80 días de reclusión en Brooklyn.
NUEVA YORK | 27 de marzo de 2026
Lo que antes parecía una quimera geopolítica hoy es una rutina judicial en el Distrito Sur de Nueva York. Nicolás Maduro, el hombre que gobernó Venezuela por más de una década, compareció este viernes por segunda vez ante el juez Alvin Hellerstein. En una sesión marcada por la sobriedad y el rigor procesal, el tribunal ratificó la validez de los cargos por narcoterrorismo, cerrando la puerta a cualquier intento de la defensa por desestimar el caso basándose en la inmunidad presidencial.
A sus 63 años, la imagen de Maduro ha dado un vuelco drástico desde su captura en enero. Lejos de las camisas fluorescentes y los encendidos discursos en Caracas, el acusado se presentó con el uniforme caqui del centro de detención de Brooklyn. Su semblante, notablemente más delgado y con el cabello encanecido, reflejaba el rigor de sus primeros 80 días en una prisión de máxima seguridad. A su lado, Cilia Flores mantuvo un perfil bajo, mientras su equipo legal solicitaba atención médica urgente por complicaciones cardíacas que han mermado su salud en las últimas semanas.
El nudo gordiano de esta audiencia no fue la evidencia criminal, sino el financiamiento de la defensa. El abogado Barry Pollack denunció un "bloqueo sistemático" que impide el uso de fondos venezolanos para pagar honorarios privados debido a las sanciones de la OFAC.
"Es una paradoja jurídica: el Estado estadounidense nos prohíbe usar fondos legítimos para defendernos, obligándonos a recurrir a una defensa pública que no queremos", argumentó la defensa ante un juez que, sorpresivamente, se mostró abierto a revisar estas restricciones financieras para garantizar un juicio justo.
Mientras las deliberaciones sucedían bajo el blindaje del tribunal, en las calles de Nueva York se vivió un microcosmos de la polarización venezolana. Entre cánticos de apoyo y gritos de justicia, el proceso contra Maduro se consolida como el juicio del siglo para América Latina. A miles de kilómetros, la actual administración en Caracas, liderada por Delcy Rodríguez, observa con cautela un juicio que no solo juzga a un hombre, sino a todo un sistema político que hoy enfrenta su hora más amarga frente a la ley internacional.