Estados Unidos deberá aclarar cierre de espacio aéreo en zona fronteriza; surge versión sobre drones del narcotráfico.

12 febrero, 2026 | 12:17 p. m.

México pidió a Estados Unidos aclarar el cierre temporal de un espacio aéreo en la zona fronteriza, luego de que surgieran versiones que lo relacionan con presuntos drones operados por el narcotráfico. La medida generó cuestionamientos por la falta de información previa y el contexto de seguridad bilateral.

Ciudad de México, 12 de febrero de 2026.

 El Gobierno de México solicitó a autoridades de Estados Unidos una explicación formal sobre el reciente cierre temporal del espacio aéreo en una zona fronteriza, decisión que generó inquietud debido a versiones que lo vinculan con la presunta operación de drones utilizados por el crimen organizado.

 

De acuerdo con reportes preliminares, la restricción aérea se aplicó en un perímetro cercano al cruce fronterizo y habría sido determinada por instancias estadounidenses por motivos de seguridad. Sin embargo, la medida no fue informada de manera anticipada a las autoridades mexicanas, lo que provocó cuestionamientos diplomáticos.

 

En medio de la polémica, trascendió que el cierre estaría relacionado con la detección de drones presuntamente operados por grupos del narcotráfico, aunque hasta el momento no se han presentado pruebas públicas que confirmen esta versión. Funcionarios mexicanos señalaron que es necesario esclarecer si existió una amenaza real o si la decisión obedeció a protocolos preventivos internos de Estados Unidos.

 

La Secretaría de Relaciones Exteriores indicó que se mantiene comunicación con sus contrapartes para conocer los detalles técnicos y jurídicos que motivaron la medida, así como su duración y alcance. Asimismo, subrayó la importancia de que cualquier acción en materia de seguridad fronteriza se realice con coordinación bilateral y respeto a los mecanismos diplomáticos vigentes.

 

El episodio ha reavivado el debate sobre la vigilancia aérea en la frontera y el uso de tecnología no tripulada por parte de organizaciones criminales, un fenómeno que en los últimos años ha sido señalado por autoridades de ambos países como un nuevo desafío en materia de seguridad.