El "voto de confianza" de Sheinbaum: Exigen a EE. UU. pruebas, no solo señalamientos, en el caso Rocha Moya.
14 mayo, 2026 | 1:17 p. m.La presidenta Claudia Sheinbaum criticó las acusaciones de Estados Unidos contra el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, señalando que "se les olvida lo más importante: pedir pruebas". La mandataria exigió un juicio justo y el respeto al debido proceso, asegurando que no se pueden validar señalamientos sin evidencias físicas entregadas formalmente a México.
CIUDAD DE MÉXICO. 14 MAYO 2026
En una de las posturas más firmes de su administración frente a la política exterior, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo salió hoy en defensa de la presunción de inocencia del gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya. La mandataria subrayó que, en la relación bilateral con Estados Unidos, "se les está olvidando lo más importante: pedir pruebas".
Durante su encuentro matutino con la prensa este 14 de mayo de 2026, la Jefa del Ejecutivo fue clara: no habrá juicios sumarios basados en filtraciones. Sheinbaum enfatizó que la justicia no puede operar mediante narrativas mediáticas o documentos sin sustento jurídico entregado formalmente a las autoridades mexicanas.
"Pedir un juicio justo no es un favor, es un derecho constitucional", afirmó la Presidenta. "Antes de lanzar acusaciones que impactan la estabilidad de un estado, el gobierno estadounidense debe presentar evidencias claras. Hasta hoy, solo hay ruido, pero ninguna prueba contundente sobre la mesa".
Sheinbaum recordó que México no es una extensión de los tribunales estadounidenses y que cualquier investigación contra un funcionario mexicano debe seguir los canales legales internos. Asimosmo, la mandataria calificó como un "acto de congruencia" que Rocha Moya se haya separado del cargo voluntariamente para enfrentar los señalamientos desde la esfera ciudadana, sin el fuero que otorga el poder ejecutivo estatal. También confirmó que la Fiscalía General de la República mantiene abierta una carpeta de investigación, pero que esta no ha avanzado debido a la opacidad de la información compartida por las agencias del país vecino.
La polémica que rodea a Rocha Moya ha tensado las cuerdas diplomáticas entre Palacio Nacional y Washington. Mientras el Departamento de Justicia insiste en presuntos nexos con grupos delictivos, la administración de Sheinbaum ha cerrado filas, interpretando la situación como una posible injerencia en asuntos internos bajo el pretexto de la lucha contra el narcotráfico.
La Presidenta concluyó su intervención asegurando que su gobierno no solapará la corrupción, pero tampoco permitirá que se utilice la justicia como una herramienta de golpeteo político internacional. "La verdad requiere pruebas, no solo testimonios protegidos", finalizó.