ChatGPT permitirá contenido erótico para adultos.

16 octubre, 2025 | 11:46 a. m.

OpenAI anunció que ChatGPT permitirá generar contenido erótico para adultos a partir de diciembre de 2025, bajo estrictas normas de verificación y seguridad. La medida ha desatado un amplio debate ético sobre los límites de la inteligencia artificial y su relación con la intimidad humana, mientras expertos advierten sobre riesgos psicológicos y fallas en el control de acceso a menores.

Ciudad de México, 16 de octubre de 2025.  

OpenAI confirmó que a partir de diciembre de este año, ChatGPT podrá generar contenido erótico, aunque con acceso restringido únicamente a usuarios adultos verificados. La decisión, parte de una nueva política interna que busca “tratar a los adultos como adultos”, ha generado un intenso debate a nivel internacional sobre los límites de la inteligencia artificial y la responsabilidad ética de las empresas tecnológicas.
 

La actualización permitirá que los usuarios soliciten contenido con tono sexual o romántico, siempre que cumpla con lineamientos claros: debe ser consensuado, no puede involucrar menores de edad ni promover violencia, explotación o situaciones no consentidas. OpenAI precisó que reforzará los sistemas de verificación de edad y aplicará filtros de seguridad avanzados para evitar abusos o accesos no autorizados.
 

Sin embargo, la medida no ha estado exenta de críticas. Algunos expertos advierten que la verificación digital podría ser insuficiente para impedir que menores accedan a este tipo de material, mientras que otros señalan los posibles riesgos psicológicos de crear vínculos emocionales con una IA que responde con contenido sexualizado.
 

Por otro lado, hay quienes defienden la decisión, argumentando que representa un paso hacia la madurez digital, al permitir que los adultos elijan el tipo de interacción que desean mantener con los modelos de lenguaje, dentro de un entorno regulado y seguro.
 

OpenAI aseguró que, pese a la apertura, continuarán vigentes las restricciones sobre material ilegal o dañino, y que el acceso a este tipo de funciones será opcional, únicamente para quienes lo activen voluntariamente.
 

La medida marca un nuevo punto de inflexión en el desarrollo de la inteligencia artificial, reavivando la discusión sobre si las máquinas pueden —o deben— participar en la exploración de la intimidad humana.